El mercado de la ósmosis inversa doméstica ha evolucionado mucho en los últimos años. La gran novedad son los sistemas de flujo directo (también llamados tankless o sin depósito), que están ganando terreno a los tradicionales equipos con depósito. Pero, ¿cuál es realmente mejor para ti?

En esta guía comparamos los dos sistemas en todos los aspectos que importan: precio, calidad del agua, consumo, espacio, mantenimiento y para quién es más adecuado cada uno.

¿Cómo funciona cada sistema?

Ósmosis con depósito (sistema tradicional)

Es el sistema clásico. El equipo filtra el agua lentamente y la almacena en un depósito de 8-12 litros situado bajo el fregadero. Cuando abres el grifo, el agua que sale viene de ese depósito.

Funcionamiento: El agua de red entra → pasa por los prefiltros → atraviesa la membrana → se acumula en el depósito → cuando el depósito está lleno, el equipo para automáticamente → al abrir el grifo, el agua pasa por el postfiltro y sale lista para beber.

Ósmosis de flujo directo (tankless)

En este caso no hay depósito. El agua se filtra al instante, en el momento en que abres el grifo, y sale directamente lista para beber.

Funcionamiento: Abres el grifo → el agua de red pasa a alta velocidad por la membrana y los filtros → sale purificada en tiempo real.

Para conseguir este caudal instantáneo, los sistemas de flujo directo usan membranas de mayor capacidad (desde 400 hasta 800 GPD o más) y una bomba más potente.

Comparativa completa: flujo directo vs depósito

1. Velocidad y disponibilidad de agua

Con depósito: El depósito tarda entre 2 y 5 horas en llenarse desde cero. Si gastas todo el agua de golpe (por ejemplo, cocinar arroz, hacer sopa y llenar una jarra), tendrás que esperar. Eso sí, mientras el depósito tiene agua, el caudal del grifo es constante.

Flujo directo: El agua sale al instante. No hay esperas. Puedes llenar una jarra de 5 litros sin problema. El caudal puede ser ligeramente menor que el del grifo de red, pero en los mejores equipos apenas se nota.

Ganador: Flujo directo

2. Calidad del agua

Con depósito: El agua se almacena en un depósito de plástico o acero. Si el depósito no se limpia periódicamente (una vez al año), puede desarrollar biofilm o acumular bacterias. Esto no significa que el agua sea peligrosa, pero puede afectar al sabor.

Flujo directo: El agua no se almacena. Sale directa, sin contacto con depósitos. Es la opción más higiénica.

Ganador: Flujo directo

3. Eficiencia hídrica (relación agua filtrada/agua de desecho)

Con depósito: Los sistemas tradicionales producen 3-4 litros de agua de desecho por cada litro de agua filtrada. En zonas con restricciones de agua, esto es un factor a considerar.

Flujo directo: Los sistemas modernos de flujo directo tienen ratios de 1:1 o incluso mejores. Desperdician hasta 3 veces menos agua que los sistemas tradicionales.

Ganador: Flujo directo

4. Precio

Con depósito: Un equipo de entrada cuesta desde 159 € (como el Hidrotek Moon75 LINE) y tiene todos los elementos necesarios. La inversión inicial es menor.

Flujo directo: Los equipos de flujo directo cuestan más, desde unos 350 € hasta 600 € o más. Esto se debe a la bomba más potente y la membrana de mayor capacidad.

Ganador: Sistema con depósito

5. Espacio bajo el fregadero

Con depósito: Necesitas sitio para el equipo + el depósito (normalmente un cilindro de 25-30 cm de diámetro y 35-40 cm de alto). En cocinas pequeñas puede ser un problema.

Flujo directo: Sin depósito, el equipo es considerablemente más compacto. Ideal para cocinas pequeñas o armarios con poco espacio.

Ganador: Flujo directo

6. Mantenimiento

Con depósito: Hay que cambiar los filtros (cada 6-12 meses) y la membrana (cada 2-3 años). Además, el depósito debe desinfectarse una vez al año.

Flujo directo: Se cambian los filtros y la membrana con la misma frecuencia, pero no hay depósito que limpiar. Ligeramente más sencillo.

Ganador: Flujo directo (por poco)

7. Instalación

Ambos sistemas son similares en complejidad de instalación. Los dos pueden instalarse sin fontanero en 1-2 horas siguiendo las instrucciones.

Empate

¿Cuál te conviene según tu caso?

Elige sistema con depósito si:

  • Tu presupuesto es ajustado (menos de 250 €)
  • Tu familia es pequeña (1-3 personas) y no consume mucha agua al día
  • Tienes espacio suficiente bajo el fregadero
  • No te importa que el agua tarde un poco en reponerse
  • Ya tienes un equipo con depósito y quieres actualizarte sin cambiar todo

Elige flujo directo si:

  • Tienes familia numerosa o consumes mucho agua purificada al día
  • Quieres la opción más higiénica y eficiente
  • El espacio bajo el fregadero es limitado
  • Te preocupa el desperdicio de agua
  • Quieres la tecnología más moderna y no te importa invertir algo más

Los equipos de Depuragua para cada opción

Para sistema con depósito, nuestras recomendaciones:

Hidrotek Moon75 LINE (6 etapas, con bomba y manómetro) — 159 €
El equipo más completo de entrada en nuestra gama. Incluye bomba de presión para garantizar caudal aunque la presión de red sea baja, y manómetro para controlar el estado de los filtros visualmente.

Hidrotek Moon75 UV (7 etapas, con bomba, UV y grifo monomando) — 189 €
El equipo más completo de nuestra gama con depósito. Incluye una etapa de desinfección ultravioleta que elimina bacterias y virus. Ideal para zonas donde la calidad del agua es más dudosa.

Hidrotek NT03 Blue (sistema compacto, con bomba) — 209 €
Diseño compacto y moderno, con bomba integrada. Una opción muy popular para hogares que buscan buen caudal en un equipo de tamaño reducido.

👉 Ver todos los equipos de ósmosis inversa de Hidrotek

Preguntas frecuentes

¿Un equipo de flujo directo consume más electricidad?
Sí, algo más, porque la bomba trabaja en tiempo real cada vez que abres el grifo. Sin embargo, el consumo es mínimo (entre 30 y 60 W mientras funciona) y se compensa con el ahorro en agua.

¿Es el agua de un equipo de flujo directo más pura que la de uno con depósito?
Ambos producen agua de calidad similar en cuanto a filtración (eliminación de contaminantes). La diferencia es higiénica: sin depósito, el agua no está almacenada, lo que elimina el riesgo de contaminación por biofilm en el depósito.

¿Puedo sustituir mi equipo con depósito por uno de flujo directo usando el mismo grifo?
En la mayoría de los casos sí. El grifo se conecta de la misma manera. Solo tendrás que retirar el depósito y reconectar los tubos al nuevo equipo.

¿El flujo directo funciona si tengo poca presión de agua en casa?
Depende del modelo. La mayoría incorporan una bomba de presión que compensa la baja presión de red. Revisa las especificaciones del equipo o consúltanos si tienes dudas.